Salió Gata Flora # 10 - Número especial

// Gata Flora # 10 //

junio - julio – agosto

124 páginas - $15.-

EDITORIAL

Los números “redondos” siempre invitan a esa manía homenajística que tenemos los humanos, algo así como una excusa ideal para ponernos melancólicos y algo cachondos. Ocurre que cuando llegamos a esas cifras -que vaya a saber uno si no nos remiten al seno materno, con su perfecta redondez- no podemos evitar entrecerrar los ojos, dirigir la mirada al horizonte y empezar a mover la cabeza al ritmo de los recuerdos. Siempre para arriba y para abajo, como diciendo: “sí, sí, sí…”. ¿Sí qué? Sí lo hicimos; sí lo logramos; sí es real; sí, es cierto, no fue fácil; sí, ¿te acordás de ese día?; sí, tenías razón...; y vos: ¡sí que nos ayudaste!...

Gata Flora presenta su número 10 y, quienes la hacemos, nos permitimos pecar de melancólicos, abusando del revisionismo que nos caracteriza, en un porfolio que recuerda cada una de las tapas: desde aquella Yoko Ono que nos vio nacer hasta esta Evita que nos encuentra festejando. Y nos enorgullece confesarles, algo embriagados de emoción, que lo que ocurrió desde el primer número, allá por mayo de 2007, estaba en nuestros planes. Ahora bien, lo loco es que se haya cumplido semejante sueño: el romántico encuentro de esta revista con sus lectores.

Pero, como cada Gata Flora que salió a la calle, éste es un número especial más. Porque siempre nos preocupó mantener viva la capacidad de asombro. Ahí radicó nuestro intento de coherencia: en ser eso que les prometimos desde el principio, Gata Flora ayer, hoy y siempre. Como esos chicles nuevos que no pierden el sabor o un buen suéter que no hace pelotitas.

En estas páginas encontrarán al diseñador Pablo Ramírez, a los músicos Juana Molina y Kevin Johansen, entre otros personajes. Se sorprenderán con dos editoriales de moda bien jugadas: Detrás del espejo, que es una mirada del cuento de Lewis Carroll, Through the looking-glass and What Alice Found There, una secuencia de Alice in Wonderland. Y otra homenajeando la obra de Aya Takano, la artista japonesa inédita en la Argentina y miembro del movimiento posmoderno Superflat fundado por Takashi Murakami, en la que se aprecia el influjo del manga y del animé.

A Evita intentamos plasmarla en las páginas de Gata Flora con una mirada contemporánea y fresca, libre de opiniones partidarias y plena de imágenes asombrosas. Nos interesó su esencia, sus gestos, su discurso, la construcción de su imagen… su vida.

También pensamos que les interesaría recorrer la obra y la vida de la genial fotógrafa Diane Arbus y presentarles a otra artista que, sospechamos, les fascinará: Miranda July. Y hay más: cómic de denuncia escrito por mujeres del mundo, una movida organizada en las favelas de Brasil para democratizar el mercado de la música, el Festival T in the Park en Escocia…

En fin, no exageremos demasiado con esto del número aniversario, al final solo somos como un chico que aprendió a contar hasta diez. Entonces, para Gata Flora, la vida recién empieza.

Agustina Fernandez

DIRECTORA

DETRÁS: EVA PERÓN / Santa Evita o la puta del coronel

Entre los aniversarios de su nacimiento y de su muerte, pensamos que había llegado el momento de hablar de una de las mujeres más emblemáticas de la Argentina: Evita. Devenida en mito, la pueblerina que llegó a primera dama -porque no la dejaron seguir- sigue inspirando tanto amor como odio. Porque nos basta con el asombro, en estas páginas solo intentaremos un acercamiento a su vida.

PORFOLIO / 10 NÚMEROS DE GATA FLORA

“Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe”. Jorge Luis Borges

MODA / Detrás del espejo

DIANE ARBUS / The freaky people

La fotógrafa norteamericana Diane Arbus encajó perfectamente en aquel modelo de artista tan en boga allá por los años sesenta: atormentada, talentosa, romántica, trágica y transgresora. Estas cualidades le brindaron atención, sobre todo en su momento, pero lo valioso es que ese halo llega hasta nuestros días a través de sus perturbadoras fotos que, en última instancia, son imágenes de ella misma.

Blog: Jorge Lanata

Cómic, femenino plural

Se trata de animarse a contarlo. Desde un abuso, hasta la vida durante la guerra; la violencia doméstica, la discriminación, la trata de personas… Ellas son ilustradoras mujeres, autoras de famosas tiras de cómics en varios idiomas pero en un solo leguaje: el de la mujer.

TECNOBREGA / Plan B en las favelas

Artistas que alcanzaron la fama sin editar ningún álbum; CDs que solo pueden adquirirse a través de la venta callejera… Estos fenómenos -impensables en el mercado tradicional- son moneda corriente en el escenario musical de Belém do Pará, al nordeste de Brasil, gracias al Tecnobrega, el ritmo que llegó para revolucionar el negocio de la música.

ENTREVISTA: PABLO RAMÍREZ / El absoluto Ramírez

Despótico adorador de la silueta, este diseñador de indumentaria argentino viene cultivando con absoluta coherencia impactantes colecciones de “trapos negros” –como él llama a su ropa– sin colores ni estampados que distraigan la atención que cree merece el cuerpo. Pero esta es una larga y asombrosa historia׃ la suya.

ENTREVISTA: JUANA MOLINA / A la que te criaste

Mientras comparte una gira con la solista canadiense Feist, Juana Molina habla de su último disco, de su familia, de sus referentes musicales y de la poeta uruguaya Marosa di Giorgio, de la que se asume fanática. Nacida y criada en la música, si bien coqueteó con la actuación sigue fiel y enamorada de su destino.

ENTREVISTA: JULIANA PEDEMONTE / Imagina

Esta diseñadora argentina es la cabeza de Colorblok, Inc., algo así como una fábrica multicolor que se dedica al motion graphics, ilustración y diseño gráfico. Entre sus clientes se cuentan Mtv, VH1 y Nickelodeon Latinoamérica. Creó personajes para Discovery Kids, Disney Chanel y Hasbro e intervenciones en juguetes de vinilo y expuso su particular mundo en el festival de Berlín Pictoplasma y en una galería en Francia. Suficiente, ¿tentados a conocer su historia?

ENTREVISTA: KEVIN JOHANSEN / El risueño americano

Medio yaqui y medio porteño, hizo de su vida y de su música una oda al multiculturalismo. Con canciones cargadas de guiños, juegos de palabras y expresiones bilingües logró desarraigar la tristeza como ícono indispensable en el repertorio del cantautor latino. Pasó por el under, llegó a la fama y, así, con un pie en cada extremo, Kevin Johansen va por la vida como un chico travieso, tanteando el camaleónico sabor del equilibrio.

MIRANDA JULY / Delicadeza bizarra para almas solitarias

Dirige y actúa sus propias películas. Compone canciones que luego decora con videoclips espontáneos que cuelga en YouTube. Escribe cuentos que edita en libros con tapas de distintos colores para que el lector combine con su ropa. Actriz, escritora, directora, guionista, música; la norteamericana Miranda July es el paradigma de la artista visual posmoderna.

PORFOLIO – MODA: AYA TAKANO / Les Enfants Terribles

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Fotoperiodismo argentino - La muestra

F/ Rodrigo Abd
F/ Juan Pablo Sánchez Noli

F/ Leo La Valle

F/ Walter Astrada

F/ Rubén Digilio

Del 02 al 26 de julio, se realizará la vigésima edición de la Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino, período 2008, organizada por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA). Como en las anteriores ediciones, la cita tendrá lugar en el Palais de Glace (Posadas 1725).

En esta oportunidad, el Comité Editor estuvo conformado por: Daniel García, Rafael Calviño, Marcos Adandia, David Fernández y María Eugenia Cerutti.

Desde hace veinte ediciones, ARGRA propone un recorrido narrativo a partir de las imágenes más representativas del año anterior. En esta edición, se presentan fotografías sobre los hechos más relevantes en materia de: actualidad, deportes, retrato, vida cotidiana, política, naturaleza, medio ambiente, arte y espectáculos, ocurridos en el país y el mundo durante 2008.

Veinte ediciones, un mismo compromiso

A principios de la década del ‘80, en plena dictadura militar, ARGRA dio su pelea por el derecho a la libre expresión y la libertad de prensa mediante la realización de la Muestra Anual de Fotoperiodismo, donde podían apreciarse fotografías censuradas y no publicadas en medios gráficos. Esa muestra marcó el camino para la realización anual de la muestra “El Periodismo Gráfico Argentino” que año tras año recorre diversos puntos del país dando cuenta de los principales acontecimientos vistos desde la mirada crítica de los reporteros gráficos.
Desde entonces y hasta la actualidad, la repercusión periodística y la vasta concurrencia de público convirtió a esta Muestra de Fotoperiodismo Argentino en un acontecimiento único en la historia de la fotografía periodística argentina, y en un punto ineludible para acceder al trabajo colectivo de los reporteros gráficos.

Para Agendar

QUÉ: 20ª Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino (período 2008).

QUIÉN: Organizada por ARGRA.

CUÁNDO: Del 02 al 26 de julio de 2009.

DÓNDE: Palais de Glace (Posadas 1725, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

CUÁNTO: Entrada libre y gratuita.

POR QUÉ: Porque es la muestra más importante de fotoperiodismo que se realiza en nuestro país y en la región. Este año, se llevará a cabo la vigésima edición que reúne los trabajos, registrados durante 2008, de los reporteros gráficos argentinos más destacados.

Premio Influencias - Convocatoria

Organizada por Green Tara y Gruposiete se presenta la primera edición de “Influencias”; el Premio Argentino a la Innovación que tiene como objetivo publicar en una edición anual los desarrollos Argentinos contemporáneos más innovadores en distintos ámbitos de interés. LA edición 2009 Influencias, by intel, cuenta con el apoyo de Fibertel, Agea digital y es auspiciado por el Centro Metropolitano de Diseño.

Hasta el 15 de junio se recibirán obras en las categorías Diseño de producto (objetos; Mobiliario; Iluminación) ; Diseño de Indumentaria/accesorios; Internet 2.0 e Internet servicios online (concursan Sitios cuyos contenidos sean generados por los usuarios y que propicien la formación de comunidades online y Sitios que sean capaces de satisfacer, por sí solos, necesidades concretas y cotidianas de los usuarios).

La participación está abierta a cualquier persona mayor de 18 años que viva el país y se podrán presentar más de una obra en las distintas categorías del Concurso. También se recibirán obras en colaboración o colectivas.

El criterio de selección de las obras será el nivel de innovación y mérito artístico. El jurado, de renombre, seleccionará los trabajos que se publicarán en el libro Influencias, la guía de la Innovación en Argentina que tendrá una amplia comunicación y difusión y estará a la venta en librerías de todo el país.

El jurado está compuesto por los principales referentes locales en cada una de las disciplinas:

Categoría Diseño: Luján Cambariere, Alejo Estebecorena, Gastón Girod, Celedonio Lohidoy, Fernando Poggio y Nadine Zlotogora.

Categoría Internet: Martín Flachsland, Julián Gallo, Santiago Siri, Leandro Zanoni

Las inscripciones son gratuitas y deben realizarse a través de www.influencias.org

Marta Minujín en arteBA - Infinit

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Números anteriores online


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MAQUINA DE ARTE es OBRA ORIGINAL en pequeño formato.
Antiguas expendedoras de cigarrillos transformadas en expendedoras de arte.
Un espacio para artistas consagrados, pero también
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Ya pasaron 8 años del nacimiento del proyecto, y más de 400 artistas han diseñado obra para el mismo.

¡ES HORA DE MOSTRARLO TODO!
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Centro Cultural Recoleta

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Espacio de Gata Flora en Puro Diseño / Hasta el 29 de marzo en La Rural


Conocé el espacio de Gata Flora en la Feria Puro Diseño // Del 23 al 29 de marzo en La Rural

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¡Salió Gata Flora #9!

Gata Flora # 9 - Marzo – Abril – Mayo

120 páginas -$15.-

EDITORIAL

Como decía el genial Truman Capote: “Dios nos ofrece un don, al mismo tiempo nos entrega un látigo, y éste tiene por finalidad la autoflagelación”. Ocurre que la exigencia no para, nunca es suficiente. Hay que bancarse lo que implica haber conseguido aquello que tanto anhelábamos… Gataflorismo puro: quiero-consigo-tengo-¿qué hago?

Vayamos al ejemplo de nuestra chica de tapa, Sofia Coppola, sí la hija de Francis Ford, el director de cine. Ella quería contar historias, pero no en su diario íntimo o en su blog. Entonces, quien la adoraba y confiaba en su capacidad (sí, claro, su padre, ¿quién más cree tanto en nosotras?) financió su deseo. Sofía filmó una primera película y fue aplaudida, filmó otra y ganó un Oscar, pero a la tercera fue abucheada en Cannes. Desde entonces, no ha vuelto a estrenar nada.

Si bien éste es un caso particular –con una referencia paterna que constituye un modelo casi inalcanzable– esconde la lógica de la exigencia tirana a la que no solo nos sometemos nosotros, sino también la sociedad en la que vivimos. Así, ningún logro será suficiente o satisfactorio para un superyó sin paz, que además tiene que soportar, gratuitamente, la opinión del otro como la medida de su éxito.

Desde el primer número hablamos de un modo de ser Gata Flora; ni así, ni asá; insobornables girl scouts de nuestra búsqueda creativa. Pero nunca nos referimos a las metas de esas carreras que corremos –incansables, como Forest Gump– porque creemos que con la exigencia de “estar flacas antes y después del verano” o “eliminar la celulitis” ya tenemos bastante. Pero, sobre todo, porque intentamos ser una voz más comprensiva, un soplo de alivio, un cúmulo de inspiraciones para alentar, no tanto tu éxito sino más bien tu intento.

Tal vez sintamos, como Capote, que tener un don resulta tan desgraciado como no tenerlo, o nos dé miedo, como –quizás– a Sofia Coppola, no estar a la altura de las circunstancias. Lo cierto es que, en tiempos de ordinario exitismo, desde estas páginas valoramos la exploración constante. Porque creemos que tener la valentía de hacer ya es todo un éxito. Y esta novena Gata Flora es un buen ejemplo. Gracias por esperarla.

Agustina Fernandez

DIRECTORA EDITORIAL


CONTENIDO

DETRÁS: SOFIA COPPOLA / ETERNA ADOLESCENTE
A pesar de ser una directora de cine consagrada, productora
, guionista, actriz y diseñadora de vestuario, la multipremiada neoyorquina siempre será presentada como “la hija de Francis Ford Coppola”. Consciente de su portación de apellido, Sofia siempre luchó por estar a la altura de las circunstancias. Y si bien ha desilusionado a varios, su cine de culto merece reivindicación.

Moda inspirada en la primera película de Sofía Coppola: Las vírgenes suicidas.

F/ Marcel Antelo y Vera Rosemberg

ENTREVISTA A NICOLA COSTANTINO / OBRERA DEL ARTE
La artista de los ojos grandes, que algunos solo recuerdan por la muestra que hizo en el Malba de jabones elaborados con grasa de una liposucción de su cuerpo, sigue construyendo su mundo, su lenguaje. Rodeada de herramientas y chanchos, materializando aquellas ideas que la obsesionan, la entrevistamos.

ENTREVISTA A NATE WILLIAMS / EL HOMBRE ILUSTRADO
Trabajó durante años en el área de diseño de Microsoft, hasta que una tragedia familiar lo obligó a replantearse la vida. Desde entonces recorrió el mundo, se enamoró de la Argentina y se dedicó a vivir de lo que más le gustaba: dibujar. Nate Williams es un hombre que abraza su talento como un niño a sus juguetes.

SIN TETAS NO HAY PARAISO
El cine clase B erótico no llega a ser porno porque no hay sexo explícito, pero por ahí anda. Su obscenidad radica en la obviedad del planteo, en sus estereotipados personajes (esas mujeres abusadas, esos hombres-animales) y en su estética kitsch, eso que hoy lo rescata como un cine cool, retro.

LOS DESVELOS DE CUPIDO
De las cartas a los mensajes de texto, el lenguaje de Afrodita ha sufrido innumerables transformaciones. Y para indagar en este proceso –que sigue andando- nada como revistar un libro icónico en cuestiones del corazón: Fragmentos de un discurso amoroso, del semiólogo Roland Barthes, publicado originalmente en 1977 y reeditado recientemente, con amor.

MODA / PORTARRETRATOS
Fachadas bien porteñas funcionan como portarretratos de originales imágenes de moda. F/ Sol Levinas

LA HERMANA
Norah Borges fue descripta siempre a través de sus relaciones con los demás: era la hermana de Jorge Luis, la esposa de Miguel de Torre, la amiga de Silvina Ocampo; alguien que estaba ahí para contar cómo sucedieron las cosas pero cuyo trabajo –como pintora, ilustradora y dibujante– fue totalmente relegado, minimizado u olvidado.

PORFOLIO: AMY CUTLER
Imaginen un sugestivo universo habitado por mujeres, en el que se planea en clave alegórica y feminista cierta idea fundacional de un nuevo mundo. Las mujeres constituyen un grupo organizado, siempre realizando alguna actividad laboral o en tránsito de un viaje, cual pioneras de un mundo por descubrir. Estas son las heroínas domésticas de la artista Amy Cutler (Poughkeepsie, Nueva York, 1974).

Dedicamos la sección “Boga” la Feria Puro Diseño, que se realiza del 23 al 29 de marzo en La Rural.

CUESTIÓN DE GÉNERO
Muchos escritores han utilizado –y utilizan– como narrador un personaje femenino. Manuel Puig en Boquitas pintadas y La traición de Rita Hayworth; Pedro Lemebel en Tengo miedo torero; Andres Caicedo en Que viva la música; James Joyce en el capítulo 18 del Ulises, con el monólogo interior de Molly Bloom… “Debe ser cierto eso de que las chicas tenemos un lugar donde viven cosas que asombran, ¿no?”, se pregunta la autora de esta nota.

***

HAY MÁS / CONSEGUILA

Inspiración: 8 de marzo / Día Internacional de la mujer

Gata Flora recomienda: discos nuevos


Jane Birkin

Enfants d’hiver

(EMI)


Travis

Ode to J. Smith

(Universal)

Dido

Safe trip home

(Sony BMG)


Juana Molina

Un día

(Domino Records)

The Killers / Day & Age / Universal

Entre Ríos / Entre Ríos / Crack Rok

Coco / Oferta / Universal

Sohpie Lüssi Trío / Bird Migration / Independiente

Beth Rowley / Little dreamer / Universal

Gata Flora recomienda libros nuevos





El biógrafo de Woody Allen, Eric Lax, quien ha mantenido largas charlas con el genial director neoyorquino, además de haber presenciado el rodaje de sus películas, reúne en Conversaciones con Woody Allen (Lumen), toda esa información que mamó. Esta es una edición de colección, que además incluye increíbles fotos.

Para los que adoramos a Allen, imperdible.






Hora 25 (Alfaguara), de Jorge Lanata, es una buena excusa para conocer al hombre detrás del periodista, al poeta, al fotógrafo y hasta al niño. Diverso en géneros y épocas, este audaz recorrido repleto de confesiones emociona.




Sonia Budassi, una de las protagonistas de la nueva y prometedora generación de escritores argentinos, también periodista y editora del sello de narrativa Editorial Tamarisco, es la autora de Los domingos son para dormir (Entropía). Son nueve cuentos que bucean entre las imposiciones del código social, la soledad y la incomunicación, pero también en la imprevista comunicación de lo diverso. Por su frescura y lejanía de desagradables convencionalismos, esta obra de Budassi merece la lectura.









Haruki Murakami, o el escritor japonés de moda –y de culto– presenta otra novela poblada de acordes y luces: After dark (Tusquets); sus personajes, siempre algo perturbados, solos y complejos, caminarán por esos hilos invisibles que unen a las personas, conformando una red de historias que en realidad es una.








León Ferrari: obras 1976-2008, de Andrea Giunta (RM VERLAG), es una obra de esas que invitan al lector a sumergirse de lleno en un mundo privado. Imagen y texto se mezclan para contar una vida, una obra, la trayectoria de uno de los más interesantes artistas que ha dado la Argentina. Puro León.



Este libro es un tesoro para los cultores de la obra de la poetiza uruguaya Marosa di Giorgio. Porque Los papeles salvajes (Adriana Hidalgo) reúne su obra poética. Editado inicialmente en dos tomos en Montevideo, a fines de la década del ochenta, esta versión, corregida y anotada, también incluye una síntesis biográfica y la publicación póstuma de su último libro Pasajes de un memorial al abuelo toscazo Eugenio Médici. Salvaje como Marosa.







La rusa Nina Berberova dedica este ensayo, Nabokov y su Lolita (La Compañía) no sólo a Lolita, la más famosa novela de su compatriota, sino a toda la obra de Vladimir Nabokov; y, al hacerlo, dice tanto o más sobre ella misma que sobre su tema.









De par en par (Luna verde ediciones), con poesías de Laura Haimovichi e ilustraciones de Adolfo Nigro es un pequeño hallazgo para encontrarse.





Otro Motevideo, el Otro (Ediciones B) es un libro de fotografías de Ignacio Naón (http://www.nachonaonfoto.com/) argentino radicado en Montevideo. La gente, el carnaval, las calles, las casas… el ritmo de la ciudad, al otro lado del río.



El estadounidense John Irving, multipremiado autor de best sellers, nos acerca una historia ya llevada al cine e interpretada por Jeff Bridges y Kim Basinger: Una mujer difícil (Tusquets). Esta es la historia de Ruth Cole, una exitosa escritora, madre y esposa, que se enamora por primera vez. Hermosa novela.

La lámpara de Aladino (Tusquets), del chileno Luis Sepúlveda, reúne doce cuentos con personajes inolvidables y escenarios bien distintos. En Hamburgo, Ipanema, la Patagonia o Chile, trascurren desde apasionantes historias de amor hasta hallazgos de tesoros. Aladino es el protagonista de uno de los cuentos, y no por nada da título a esta nueva obra de Sepúlveda.



Las antologías suelen ser efectivas para el lector aburrido e inconstante. Pero esta, a diferencia de tantas otras, es más bien parecida a una novela de esas que no se pueden dejar de leer. Su título, Historias de mujeres infieles (Emecé), ya les revela de qué se trata. Escriben Sara Gallardo, Silvina Bullrich, Carolina Aguirre y Silvina Ocampo, entre otras.








La biografía de un gran artista siempre es una buena lectura. Y Marcel Duchamp (Libros del Zorzal), de Bernard Marcadé no le escapa a la regla. Ocurre que cuando una vida es apasionante, también lo es su relato.





Ciega a Citas (Aguilar), de Lucía González, es el libro del blog más leído, más copiado y comentado de los últimos tiempos, un diario de una búsqueda llena de situaciones geniales. Lucía Gonzalez es una treintañera que busca novio para ir al casamiento de su hermana y así ganarle una apuesta a su madre, quien dijo: “Va a ir sola, gorda y vestida de negro al casamiento. Es más, si va con un novio, yo pago la fiesta”. http://www.ciegaacitas.com/




Las aventuras de Guille y Belinda y el enigmático significado de sus sueños de Alessandra Sanguinetti es uno de los cuatro nuevos libros que la Colección de Fotógrafos Argentinos presentó junto a Intervalos intermitentes de res; Mujeres presas de Adriana Lestido y La ausencia de Santiago Porter. Adorables imágenes como esta…

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Salió Gata Flora #8 (oct-nov-dic)

EDITORIAL

Susan Sontag –el ícono de tapa de esta octava Gata Flora– decía que, a diferencia de lo que pensaba Mailer, ella no quería que su escritura cambiase la conciencia de su tiempo. “No pretendo eso. Los textos son objetos. Quiero que afecten a los lectores, pero de todas las maneras posibles. No hay una sola manera correcta de experimentar lo que he escrito. No estoy ‘diciendo algo’; estoy permitiendo que ‘algo’ tenga una voz, una existencia independiente de mí”. Y algo así nos pasa con Gata Flora.

Ocurre que la comunicación se ha vuelto muy pretenciosa. Cada mensaje tiene su target. Pero… si el target son las personas, ¿hay tantos para cubrirlas? ¿Y qué pasa cuando alguien no entra en ningún target? Qué feo, nadie le habla, nadie lo entiende, no sirve, es una molestia para la sociedad. Eso pasa, eso nos molesta. Y por eso mismo hacemos esta revista. Para cubrir ese vacío, para soltar otra información, que la agarre quien tenga ganas y haga lo que quiera con ella. Punto. Porque, como Susan, queremos afectar a los lectores de todas las maneras posibles.

Estímulos no faltarán en las páginas de Gata Flora #8. Empecemos por las entrevistas: Ana Laan, música que salió de Uruguay al mundo, y Alden Ehrenreich, un joven actor estadounidense que estuvo en Buenos Aires filmando con Francis Ford Coppola. Otros personajes de esta Gata Flora son la primera fotógrafa de los Beatles, la que inventó el look y la estética de la banda, Astrid Kirchherr; el dúo anglo-americano The Kills; el director de arte francés, Patrick Guedj; y otros.

Leerán algo sobre la histeria, sobre el rol de los viajes, o la ilusión del movimiento en la literatura y en el cine, y podrán chusmear el blog de la escritora argentina María Fasce. Pero, esta vez, tendrán mucho para mirar: el porfolio de Loretta Lux, artista alemana, dueña de una mirada inédita de la infancia; la moda, inspirada en La Hermenéutica del Sujeto del pensador Michel Foucault; y otro porfolio con autorretratos de varias fotógrafas argentinas a las que invitamos a desafiarse a sí mismas poniéndose frente a su cámara.

Las columnas están bien divertidas. Bestiaria se pregunta si las mujeres podemos cambiar a los hombres. El Cronista neoyorquino oye un comentario en el Central Park y se queda pensando largo rato. El Filósofo Prêt-à-Porter le rinde un homenaje a Madonna anticipando su venida a la Argentina. El Ciudadano retruca críticas y vuelve a abrir el debate, esta vez sobre la democracia. También hay una suplente en los diarios de viaje.

¿Ven? Alguien les habla y los entiende. No son una molestia para la sociedad (tal vez sí para el marketing, que no sabe dónde meterlos). Aquí tienen Gata Flora #8, a partir de ahora es suya, pueden hacer con ella lo que quieran.

Agustina Fernandez
DIRECTORA

Reina de Queens (continuación)

El texto a continuación es la segunda parte de la crónica neoyorquina publicada en el #07 de Gata Flora (y que es recomendable leer antes de empezar con lo que sigue). A quienes no la hayan leído, pueden encontrarla en la página 30 de la revista. A quienes sí la hayan leído y recién ahora se encuentran con el texto prometido, les pido disculpas. Es absoluta responsabilidad del autor (que es el que escribe) y no de quienes dirigen la revista.

T + F / Matías Maciel (Desde Nueva York)

Durante las casi dos horas que duró la entrevista, tomé nota en mi moleskine cuadriculada. Sentados en una mesa chiquita, nunca pesqué a Bárbara intentando leer lo que yo escribía. Por el contrario, me parecía que intentaba esquivar con su mirada mi libreta, como si quisiera demostrarme que no tenía ninguna curiosidad. Tampoco me preguntó cuándo ni dónde saldría publicado lo que escribiría, algo que –por lo general– solo se permiten quienes ya salieron varias veces en los medios.

En el momento en que escribo esto, Google arroja 6190 resultados para “Bárbara Herr”, aunque no en todos los casos se trata de nuestra Bárbara. Hay otros 258 resultados para “Barbra Herr”, su nombre artístico, pero tampoco es la única. Además acabo de ver que con ese seudónimo aparece registrada en Facebook, donde tiene 90 “amigos”. También tiene una cuenta MySpace, aunque para acceder a la información de su perfil se necesita autorización. Solo puede verse una foto suya –cual vedette, entonces con el pelo largo– y un epígrafe: “The Official MySpace of Miss Continental Elite 2005, Barbra Herr”.

En nuestra charla ella había hecho referencia al tema: “Fíjate que para ser elegida te hacen una entrevista, evalúan tu talento y tienes que hacer una pasada en traje de baño y otra con vestido de noche”, recuerdo que me dijo acerca de su consagración. Antes habíamos hablado de su “fama” como artista transexual: “Dios mío, en Puerto Rico me conoce todo el mundo porque he salido mucho en la televisión. La verdad que yo no contaba con todo eso cuando me inicié en la profesión”.

Acá, en los Estados Unidos, las cosas son diferentes, todo es mucho más grande y más difícil, pero Bárbara me asegura que se ha ganado su lugar a nivel nacional: “He viajado por todo el país como artista y eso también me ha permitido convertirme en portavoz de la causa”. Ahora no viaja demasiado, porque incluso ya podría vivir sin trabajar: “Si fuera por mí me retiro, pero la gente quiere verme”, dice como si nada, sin temor a resultar exagerada. “Pero además porque los artistas necesitamos el aplauso”, se apura a añadir como si se hubiera olvidado de lo más importante.

Vivir sin trabajar no significa que le sobre, “porque de lo contrario no viviría en ese edificio”, comenta sin saber todavía que yo vivo en el edificio que está casi pegado al suyo, en una zona donde los departamentos de dos ambientes se alquilan entre 1200 y 1700 dólares. “Ah, tu edificio sí que es bonito, me gusta mucho ese jardincito con verde”, me diría más tarde, cuando nos despedimos frente a la entrada de mi casa, del estilo que se conoce como pre-war building.

Fuera del escenario Bárbara no usa mucho maquillaje. Habría apostado que se pintaría para nuestro encuentro porque le dije que le tomaría unas fotos, pero no, sin saber demasiado del tema puedo decir que apenas tenía algo de sombra y rubor, lejos del exceso que muchos transexuales necesitan para cubrir el gris áspero de la barba y el bigote. En la piel de Bárbara, en cambio, no hay ni rastros de hormonas masculinas. Tiene, sin embargo, cuatro operaciones estéticas a cuestas, aunque solo una en la cara, que presumo habrá sido un estiramiento. Las otras tres fueron para agrandarse y levantarse las tetas.

“La cirugía me hace joven, hace que no vean a una señora vieja. Yo no miento sobre miedad, no me avergüenza la edad que tengo, pero no me siento una vieja. Además, creo que al cuerpo hay que mantenerlo, por eso hago aerobic, yoga, kick-boxing y ejercicios cardiovasculares”, explica. “Creo que soy pasable”, se sincera, “nadie se da cuenta de lo que era en el pasado, porque ahora me veo como una mujer rubia”, arriesga.

Muchas veces ocurre que algún hombre le invita un trago o intenta mantener una charla, en todos los casos, Bárbara les advierte acerca de su condición porque le gustan las cosas claras. Igual, que haya terminado con el pollo loco no significa que ahora esté a la pesca. En parte porque todavía está “sanando, porque todavía duele”, pero también porque se siente a gusto sola, dice que es una mujer solitaria, que no le gusta andar en grupo.

Que haya estado en pareja con alguien que podría ser su hijo no fue casualidad: “No me gustan los hombres mayores, los de mi edad. Se ven mal, como acabados. Además, si les gusto a los jóvenes por qué voy a estar con un viejo feo. Tal vez por seguridad económica, pero es algo que no me gusta y no lo necesito”. Con quienes Bárbara tiene una relación especial es con Fanny Mae y Elly Mae, sus dos westies, unas perritas blancas de menos de diez kilos cada una. “No las sacrifico por nada del mundo. Si no hubiera sido por ellas, cuando ganó Bush, me habría ido a vivir a Europa”, me aseguró aquella tarde, sin saber que semanas después tendría que dar una inyección letal a Fanny Mae, la más viejita, ya en estado de agonía.

Sobre el final de la charla le pregunté algo que postergaba desde el principio, si había algo que todavía la hiciera sentirse más identificada con los hombres que con las mujeres. Me respondió que no, incluso que no recordaba cómo era sentirse antes de lo que es ahora. “Porque ser mujer es aquí”, me dijo apuntando a su cabeza con su largo dedo índice izquierdo. “Solo me diferencio en la menstruación y en la imposibilidad de parir, pero por lo demás pienso y siento igual que todas las mujeres. Y eso fue siempre así”, me responde.

Como creyente católica, en el plano filosófico-religioso, también tiene una explicación: “No estoy aquí por accidente, sino que soy parte del plan de Dios. Haberme quedado como nací habría sido muy triste, porque yo debía ser la que soy ahora”. Aunque no se confiesa ni comulga, asegura que su conexión con Dios es cotidiana y que para rezar se mete en cualquier templo, cualquiera sea el credo, “porque Él está en todas partes”. Dice que le habla y le agradece, porque ha tenido una buena vida y porque no tiene de qué arrepentirse. “Bueno, en realidad sí, me arrepiento de no haber vivido un tiempo en Europa. De eso y de no haber tenido un hijo”, confiesa.



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Algo de Gata Flora # 7

Gata Flora #7 / jul-ago-sep / 100 pág. / $15.-
Nota de tapa: Renata Schussheim / Vuelta a nacer
Annie Leibovitz
Entrevista a Claudio Roncoli
Porfolio: Las madres del Monte / Julio Pantoja
Isabel Coixet
Woody Allen
El kitsch
Entrevista a María Ezquiaga
Editorial de moda: El sistema de la moda

Presentación de Gata Flora en Pecha Kucha Night - Vol 9

Mayo del 68*


Asistimos al 40º aniversario del mayo francés. Ya pasó mucho tiempo desde que los graffitis fueron borrados y los adoquines vueltos a colocar en el piso. Pero hay aspectos de aquel mayo del ´68 que siguen vivos en la memoria, por lo romántico de su génesis. ¿Qué significó aquella revolución estudiantil? ¿Cómo logró estallar? ¿Quiénes fueron sus protagonistas? ¿Fue todo un sueño?

T/ Diego Erlan


1.
La primera vez que vi Los soñadores (The Dreamers, 2003), de Bernardo Bertolucci, fue en un complejo de cines en Recoleta, pocas semanas después de su estreno, junto a tres compañeras de la facultad. Y todos cedimos a la obviedad de decir que Eva Green no podía ser tan linda. Ya en las primeras escenas del filme se mezclan los tres temas que plantea el director: la política (una protesta frente a la cinemateca francesa por el despido de su director, Henri Langlois, a principios de 1968), el homenaje que Bertolucci le rinde al cine (el director participó de estos acontecimientos en su juventud) y el sexo en el triángulo que conforman los protagonistas: Matthew (Michael Pitt), Isabelle (Eva Green) y Theo (Louis Garrel): jóvenes, liberales, revolucionarios. O casi.
El filme podría pensarse como un spot de la “publicidad engañosa con respecto a la Generación de 1968”, como decía el escritor francés Michel Houellebecq en su paso por Buenos Aires. O como una crítica a los protagonistas de la movilización. Pero lo cierto es que el movimiento de mayo de 1968 en Francia fue un acontecimiento, según el historiador Eric Hobsbawn, que ningún revolucionario de más de veinticinco años creía posible en un país industrial avanzado, en condiciones de paz, prosperidad y aparente estabilidad política. El gobierno del general Charles De Gaulle era el régimen político europeo más orgulloso y satisfecho de sí mismo y los hechos de mayo-junio de 1968 lo llevaron al borde del colapso, incluso hubo un día en que la mayoría del gabinete de De Gaulle consideró la derrota como inevitable. Y sin embargo la revolución fracasó. O casi.


2.
Aquel mayo francés tiene su génesis en la rápida y profunda transformación que se produce en Francia a mediados de los años cincuenta y que para los sociólogos es una “silenciosa segunda revolución francesa”. Algunos datos: en 1953 tiene lugar la primera emisión televisiva en directo; en 1955 aparece en el mercado la primera lavadora y las viviendas de alquiler económico que desde entonces han pululado por las periferias de todas las ciudades francesas; en 1958 había 175 mil estudiantes universitarios y en 1968 ya eran 530 mil, el doble que en Inglaterra.
Una irrupción repentina de la modernidad hace que en Francia, más que en otras partes, se vea venir la modernización capitalista y la juventud es particularmente sensible a este cambio. La crítica social planteó entonces una pregunta sencilla: ¿Qué uso se está haciendo de la enorme acumulación de medios dispuestos por la sociedad? ¿Se ha hecho más rica la vida vivida por el individuo? El teórico francés Guy Debord reconoce en estas preguntas sin respuestas una consecuencia de que la economía ha sometido a la vida humana. Ningún cambio en el interior de la esfera económica será suficiente mientras la economía misma no quede sometida al control consciente de los individuos. Según Carlos Fuentes, la juventud parisina representó la insatisfacción con el orden conservador, capitalista y consumidor que había olvidado la promesa humanista de la lucha contra el fascismo y del pensamiento radical de Jean-Paul Sartre en un extremo y de Albert Camus en el otro.
“El agresor no es la persona que se rebela, sino la que se conforma” se leía en alguna pared de la ciudad. Estas frases se basaban en las ideas de dos grupos (artísticos-filosóficos-políticos), que a medida que la transformación de la sociedad francesa avanzaba irrumpieron en la escena: la Internacional Letrista (IL) y la Internacional Situacionista (IS).
La IL se presentó a las once de la mañana del 9 de abril de 1950, en lo que se conoce como “el asalto de Notre-Dame” (Greil Marcus, Rastros de Carmín). Cuatro jóvenes –uno de ellos vestido de monje dominico– ingresaron a la catedral de París atestada de gente en plena misa de Pascua. Michael Mourre, de 22 años –el falso dominico, como dijo la prensa– aprovechó una pausa que siguió al rezo del credo y subió al altar, donde comenzó a leer un sermón escrito por uno de sus compañeros, Serge Berna: “Hoy día de Pascua del Año Santo/ Aquí, en la insigne iglesia de Notre-Dame de París/ acuso a la Iglesia Católica universal de haber desviado letalmente nuestra fuerza vital hacia un cielo vacío/ acuso a la Iglesia Católica de estafa/ acuso a la Iglesia Católica de infectar el mundo con su moralidad fúnebre/ de ser la llaga que se extiende en el cuerpo descompuesto de Occidente./ En verdad les digo: Dios ha muerto”. Y seguía, pero no pudo terminar. La Guardia Suiza de la Catedral desenvainó los sables e intentó matarlos. Pero escaparon y, perseguidos por los feligreses enardecidos, llegaron al Sena donde los detuvo la policía.
Pertenecían a un movimiento de jóvenes liderados por el poeta rumano Isidore Isou, un personaje que supo interrumpir una conferencia de Tristan Tzara y decirle en la cara que “el dadá ha muerto” y “lo nuevo es el letrismo”. Los letristas caminaban por la calle con eslóganes como “larga vida a lo efímero” o “no trabajes nunca” y provocaban la ira en el Festival de Cannes con sus películas. Fueron el germen que daría lugar a los situacionistas de Guy Debord, que surgieron del riñón letrista matando (intelectual y políticamente) al padre, a la madre y a toda su descendencia.
Considerados por algunos críticos como neodadaístas (aunque ellos no admitan ninguna relación con este movimiento y ni siquiera admitan el sufijo “ismo”), los situacionistas nacen en 1957 y plantean una teoría radical sobre la sociedad moderna, una teoría insoportable para la historia intelectual, que ocultó estas ideas, como indica el alemán Anselm Jappe en su biografía crítica sobre Guy Debord, con el método de la banalización. En su libro La sociedad del espectáculo (que puede bajarse gratis de Internet), Debord expone su crítica a la alienación, sigue de cerca cierta corriente marxista (también marca algunos errores de interpretación) y profundiza alguna de sus tendencias.
En 1952, a los veinte años, Debord exigía crear un arte que fuese creación de situaciones y no la reproducción de situaciones existentes. La noción de “espectáculo” (que para Debord va más allá de la implicancia de los mass media en la vida cotidiana) se relaciona con esa “no intervención”. Para Anselm Jappe, “el espectáculo se apodera de la entera actividad social: desde el urbanismo hasta los partidos políticos, desde el arte hasta las ciencias, desde la vida cotidiana hasta las pasiones y los deseos humanos, por doquier se encuentra la sustitución de la realidad por su imagen”.
Como una bomba de tiempo, los escritos que impulsaban una revolución en la Francia de los sesenta se publicaban año tras año. En 1966, el situacionista Mustapha Khayati escribe Sobre la miseria del ambiente estudiantil: “Podemos afirmar, sin mucho riesgo de equivocarnos, que el estudiante es en Francia, después del policía y el cura, el ser más universalmente despreciado” y empuja a concebir la revolución como una fiesta y un juego. Al año siguiente, Debord publica La sociedad del espectáculo. Para Jappe, los situacionistas fueron los únicos que “reconocieron y señalaron los nuevos puntos de aplicación de la revuelta en la sociedad moderna: el urbanismo, el espectáculo, la ideología”. La crítica del urbanismo fue uno de los principales terrenos de análisis situacionista del deterioro de la vida (precursores en plantear la conciencia ecológica) y calificaban a las ciudades como “campos de concentración”.


3.
“La revolución nació en Nanterre, ese conglomerado gris construido deprisa para contener el desbordamiento estudiantil de la Sorbona”, dice Carlos Fuentes (Los 68). Y en aquel momento, un estudiante le contaba: “Dicen que vivimos en la sociedad de la abundancia, pero en la Universidad solo hay abundancia de alumnos y carencia de todo lo demás”. ¿Qué proponían los estudiantes? “La reforma universitaria”, convertir la Universidad en un centro crítico, el germen del cambio. Ya en 1967 los estudiantes habían intentado reformar la Universidad, pero fracasaron. Esa frustración llevó a que los pocos activistas que tenían ideas políticas formaran un grupo llamado los enragés (rabiosos). Al principio sólo eran veinticinco que interrumpían conferencias y provocaban altercados. Se habían convencido de que para cambiar la universidad primero debían cambiar por completo la sociedad. El ensayista argentino Nicolás Casullo decía, al cumplirse 30 años de los acontecimientos, que la insurrección coincide con un avance de lo psicoanalítico: el estudiante francés se enfrenta al padre, al profesor, al político y a la policía y se plantea que el deseo (expresarlo y conseguirlo) es la clave de la revolución. Era el deseo y el intento por satisfacerlo.
Al gobierno de De Gaulle no le preocupaba el movimiento estudiantil. La policía antidisturbios (CRS) desarticulaba las manifestaciones y esto enfurecía a los estudiantes, que en pocos días pasaban de veinticinco enragés a mil, a las pocas semanas eran 50 mil y a finales de mayo 10 millones que conmocionaron las calles, sedujeron a los medios internacionales y tomaron la Sorbona. La Universidad fue invadida por policías con la orden de cerrarla (por primera vez en setecientos años) y detener a los estudiantes liderados en ese momento por el joven Daniel Cohn-Bendit. Los jóvenes construían barricadas y sus armas eran los adoquines de las calles. Crecía la violencia. Pero el 13 de mayo ocurrió lo que nadie esperaba: los principales sindicatos convocaron a una “huelga general salvaje”. Francia quedó paralizada. Durante algunas semanas se produjo una suspensión de toda autoridad, un sentimiento de que “todo es posible”, una “inversión del mundo invertido” que concernía a los individuos en su esencia más íntima y cotidiana. Se demostró que el deseo de una vida totalmente distinta duerme en los individuos.
El problema radicaba en que los obreros no querían la revolución, no les importaban los problemas de los estudiantes, sino mejores condiciones de trabajo, salarios más altos, vacaciones pagas. “Eran dos movimientos autónomos: los trabajadores querían una reforma radical de las fábricas; los estudiantes querían un cambio de vida radical”, explicaría Cohn-Bendit años después.
Ambos movimientos lograron una reforma, pero no la revolución. Fue un estallido contra una sociedad estancada y sofocante y con los años se ha convertido, a decir de Casullo, en un “producto de la industria cultural”, sólo un recuerdo.
En épocas en las que el anarquismo puede ser reinterpretado (Noam Chomsky), la ecología se ha convertido en plataforma política (el ecologismo como estandarte) y el activismo grita ante los líderes mundiales que otro mundo es posible habría que admitir que Guy Debord no es solo el padre de las neovanguardias del video o un precursor del punk. Su idea era revolucionar la vida cotidiana. Y quizás el deseo todavía exista.


*Nota publicada en Gata Flora # 6 ///////

Gata Flora en Youtube

Pasen y vean

En la feria...


Gata Flora #6 / abril-mayo-junio / $15.- / 100 páginas

Nota de tapa: Rock era… / Janis Joplin
Entrevista a Inés Efron
Editorial de Moda: Kozmic Blues Mayo francés
Richard Linklater Porfolio: Adorable border / Sarah Beetson
Entrevista a Ismael Serrano
Boga: Feria Puro Diseño ´08




Ya llega... Gata Flora #6



Desperate houseviwes (la escuela)

En un rincón del Distrito Federal de México, jóvenes féminas toman un curso para ser “cónyuges perfectas”. Según el programa de su creadora, Tota Topete, el secreto del matrimonio feliz está en sus manos; y agujas, hilos, sartenes y flores frescas son las herramientas. También se dan algunos consejos, como no hablar mal de un presidente, no elegir un comunista por marido y no usar turquesas en invierno. Crónica de un anacronismo bien actual.

T/ Ágata Székely (Desde México)
F/ Israel Hernández


Ellas tienen un tallarín recién hecho entre los dedos y le miran el centro, para verificar el minúsculo blanco interno que indica que está al dente. Lo observan y se lo pasan. La mayoría tiene poco más de veinte años, aunque un par pasa los treinta. Otros días va el grupo adolescente (niñas de trece a dieciocho). A ésas les cuesta más concentrarse, aprender. Esto ocurre en la ciudad de México, Distrito Federal, durante un jueves del siglo veintiuno. La “escuela para esposas” de Tota Topete es en una casa de la residencial y elegante colonia Jardines del Pedregal, al sur de la ciudad. El módulo culinario es la última clase. Antes hubo Costura –cómo hacer un ojal o poner una presilla–, arreglos florales –cómo poner flores en un florero redondo o en uno ovalado– e Imagen –cómo hacer que digan “qué bonita te ves y no qué bonito es tu suéter”.
Tota Topete es madre, abuela y técnica en educación familiar (carrera que ya no existe). Da clases a mujeres sobre cómo llevar un matrimonio feliz y ser “completas” y “perfectas” desde hace más de 40 años. Los cursos están repletos y siempre hay lista de espera. Y la fórmula de la felicidad parece ser la misma que hace cuatro décadas: “El hombre se casa con la ilusión de que la mujer le cocine, y las primeras desilusiones, problemas y dificultades vienen al ver que ellas no saben hacer nada –asegura Tota, y continúa–. Los hombres son mejores cocineros que las mujeres, claro, pero no les toca. Ahora dicen que todo lo deberíamos hacer como iguales. Pero yo creo que no. Dios nos hizo diferentes para algo. El ideal de este curso es que el matrimonio nunca termine. Porque eso es lo que les enseño: que hagan felices al esposo y él las valore y sepa agradecer el que ellas sean amas de casa perfectas”.
(Continúa en la revista...)

Surrealismo Ilustrado

Las ilustraciones del talentoso alemán Olaf Hajek son un estallido de colores y texturas. Surrealistas en su mayoría, transportan a quien las admira a un mundo de fantasías en el que hay mujeres con cabezas de conejo, mariposas gigantes y plantas que brotan de todos lados. Su arte es figurativo, pero a su vez nada tiene que ver con la realidad que nos toca. Ojalá así fuese…
Aquí les mostramos dos de las imágenes que publicamos en el porfolio de Gata Flora 5.

Hajek Olaf, Natura Morte (Personal Art).

Hajek Olaf, Mother Nature (Personal Art).


Adelanto nota de tapa



T/ Agustina Fernandez
I/ Celina Hilbert


“Una tarde, estaba ayudando a mamá a lavar platos; ella los lavaba y yo los secaba; por la ventana, veía la pared del cuartel de bomberos y otras cocinas donde otras mujeres frotaban cacerolas o pelaban verduras. Cada día, el almuerzo, la comida; cada día lavar platos; esas horas infinitamente repetidas que no llevan a ninguna parte: ¿viviría yo así? (…) No, me dije mientras ordenaba en la alacena una pila de platos, mi vida conducirá a alguna parte. Felizmente no estaba condenada a un destino de ama de casa. Mi padre no era feminista; admiraba la sabiduría de las novelas de Colette Yver donde la abogada, la doctora, terminan por sacrificar su carrera a la armonía del hogar; pero la necesidad hace ley: “vosotras hijitas, no os casareis –repetía a menudo-. No tenéis dote, tendréis que trabajar”. Yo prefería infinitamente la perspectiva de un oficio a la del matrimonio; permitía esperanzas. Había mucha gente que había hecho cosas: yo también quería”.
Memorias de una joven formal


Al mirar las fotos que la retratan en su adultez, todo aquel que no la conoce podría decir que Simone de Beauvoir era una “institutriz con zapatos de taco chato”, como la llamó alguna vez Nelson Algreen, el escritor norteamericano y su gran amante (después de Sartre, claro). Pero ocurre que esa mujer de turbante rojo, eterno rodete y ojos claros, esa señora que vestía con total modestia, fue un verdadero terremoto, tanto para su época, como para las que le siguieron y le seguirán.

¿Se la imaginan deambulando por los cafés de Montparnasse, en París, gastándose en alcohol y drogas estimulantes el dinero que ganaba con las clases de filosofía que daba? ¿Al frente de manifestaciones feministas? ¿Sola de viaje por el mundo para solidarizarse con alguna causa tan ajena como propia? ¿Cruzando el océano para visitar a algún amante? ¿Publicando un libro que pondría en jaque el concepto “mujer” desde que este existe? Pues bien, tendrán que poner su imaginación al poder porque Beauvoir hizo todo esto y más, en una época en la que la mujer no tenía un destino más allá del ámbito doméstico.

Simone es otra de nuestras denuncias contra la frase: “Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”. Porque si bien ella, contradiciendo por momentos la imagen de mujer emancipada y libre que promulgaba, se aferró con fanatismo al filósofo Jean Paul Sartre, construyó su propia existencia a base de un meticuloso empeño “por ser”: profesional, exitosa, escritora, famosa, interesante, inteligente, luchadora, rebelde, inconformista… Y si alguna vez fue la sombra de Sartre fue porque ella así lo quiso.

“El Castor”, como la apodó su gran amor en honor a su ímpetu por trabajar y producir, fue una idealista empedernida que narró en vida su historia. Muchos la tildaron de exhibicionista, pero tantos otros aseguran que este afán por contarlo todo tenía que ver con su intención de no sustraerse como objeto de análisis de sus investigaciones. Por eso mismo es ahora, cuando se cumplen 100 años de su nacimiento desde aquel 9 de enero de 1908, un buen momento para sacar conclusiones y cuentas de cuánto le debemos como mujeres a Simone de Beauvoir.

(Continúa en la revista...)

Bienvenidos



Con estas palabras -sencillas pero solemnes- inauguramos nuestro blog. Este será un espacio más de comunicación para Gata Flora, donde podremos tener un diálogo más fluido con ustedes, nuestros lectores, y así retroalimentarnos mutuamente.

Iremos posteando fragmentos de notas, entrevistas, porfolios, cartas, dibujos, mails, impresiones, convocatorias... La idea es salirnos de las páginas de nuestro objeto de deseo para participar también de este mundo paralelo, que es la web. Pero ojo, Gata Flora es una revista en papel, que se siente muy bien al tacto y queda muy linda en cualquier espacio.

Bienvenidos.


Agustina Fernandez
Directora